Colegiologo
PrincipalInformación del centroOferta académicaOrientación y TutoríaExtraescolares
CalidadPastoralLa RomanaServiciosEnlaces

Calidad Calasancia

calidad

Calidad: ¿qué? ¿por qué? ¿para qué?

La expresión "gestión de la calidad", o más exactamente su equivalente anglosajona "quality management", se usa desde hace décadas entre expertos e investigadores de las técnicas de gestión empresarial. Se refiere al conjunto de actividades que se realizan en la empresa, no ya para vender, objetivo que ya ha quedado en segundo plano entre los críticos para la supervivencia de la empresa, sino para mantener satisfechos a los clientes. Lógicamente, ello supone la atención a aspectos como comunicación, servicio post-venta, garantía y, por supuesto, calidad del producto.

 Tal planteamiento, en principio propio de un ámbito estrictamente mercantil en cuanto a sus objetivos, añade, sin embargo, matices de tipo humano o humanista a la organización empresarial como son la atención al otro, sea compañero o cliente, la preocupación por hacer las cosas bien a la primera, el sometimiento de los intereses personales a los del grupo, el cuidado de los empleados por parte de la empresa, el establecimiento de vías de comunicación internas a la empresa y de ésta con el exterior, etc. Son todas éstas cuestiones de estilo que interesan a un colegio como el nuestro, declaradamente humano y cristiano, que, a pesar de no compartir los objetivos mercantiles de las empresas comunes, sí que tiene interés en incorporar a su funcionamiento cualquier técnica que permita ofrecer una mejor educación a sus alumnos. La mejora continua de la educación es un reto siempre actual.

La incorporación a algunos centros escolares de las técnicas de gestión empresarial más novedosas permitió a estos centros una mejora en los resultados académicos de sus alumnos y, lo que es más relevante, una mayor igualación en los resultados de alumnos de procedencia socioeconómica diversa, es decir, a la subida del "nivel" de los alumnos se le añadió como resultado una capacidad de promoción de los alumnos de origen más humilde y la mayor equiparación de sus perspectivas con las de sus compañeros.

La utopía de la transformación social, inseparablemente unida a su fe, fue precisamente el motor que movió a Calasanz a iniciar la actividad de las Escuelas Pías y, después de un proceso de maduración, a fundar la Orden de las Escuelas Pías. Consecuentemente, hoy como siempre es una urgencia para nosotros, religiosos y laicos escolapios, buscar los métodos tanto didácticos como organizativos que mejor contribuyan a tal fin. El mismo Calasanz urgía en sus cartas a vigilar "el buen funcionamiento de las escuelas". Con ese espíritu, y asumiendo, a la vez que transformando para hacer propias, las experiencias del mundo empresarial y educativo antes descritas, la Orden de las Escuelas Pías ha impulsado un proceso de evaluación de la Calidad Calasancia en sus Centros.

Somos conscientes de que en estos primeros meses nos asemejamos especialmente a los más pequeños, a los pequeños que empiezan a dar sus primeros pasos: surgen dificultades por expectativas que no se cumplen a la primera, contrariedades por el poco rendimiento de grandes esfuerzos, en fin, la inquietud de quien empieza algo nuevo sin tener la certeza de cómo terminará. Pero sabemos también que ante ello hemos de actuar a imagen de Calasanz, con la humildad de saber que estamos aún empezando, con la esperanza de que el esfuerzo será premiado, con la certeza de que todo es por bien de los niños, nuestros alumnos, a quienes pretendemos dar un entorno para su desarrollo cada vez mejor.