En términos generales, la educación que hoy
se imparte adolece de graves deficiencias y es menester mejorar su
adecuación y su calidad y debe ponerse al alcance de todos.
La educación es nuestro principal ministerio,
que realizamos en la escuela como lugar privilegiado. A ella debemos
aplicar los criterios de “calidad total”.
Controlar la calidad total mediante contraste y
evaluación periódicos.
(El Ministerio Escolapio: Evangelizar Educando con
Estilo Calasancio)